Independencia de Mexico
1.-Movimiento de independencia de México
La Independencia de México fue la consecuencia de un proceso político y social resuelto por la vía de las armas, que puso fin al dominio español en los territorios de Nueva España. La guerra por la independencia mexicana tuvo su antecedente en la invasión de Francia a España en 1808 y se extendió desde el Grito de Dolores, el 16 de septiembre de 1810, hasta la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México, el 27 de septiembre de 1821. El movimiento independentista mexicano tiene como marco la Ilustración y las revoluciones liberales de la última parte del siglo XVIII. Por esa época la élite ilustrada comenzaba a reflexionar acerca de las relaciones de España con sus colonias. Los cambios en la estructura social y política derivados de las reformas borbónicas, a los que se sumó una profunda crisis económica en Nueva España, también generaron un malestar entre algunos segmentos de la población. La ocupación francesa de la metrópoli en 1808 desencadenó en Nueva España una crisis política que desembocó en el movimiento armado.
En ese año, el rey Carlos IV y Fernando VII abdicaron sucesivamente en favor de Napoleón Bonaparte, que dejó la corona de España a su hermano José Bonaparte. Como respuesta, el ayuntamiento de México —con apoyo del virrey José de Iturrigaray— reclamó la soberanía en ausencia del rey legítimo; la reacción condujo a un golpe de Estado contra el virrey y llevó a la cárcel a los cabecillas del movimiento. A pesar de la derrota de los criollos en la Ciudad de México en 1808, en otras ciudades de Nueva España se reunieron pequeños grupos de conjurados que pretendieron seguir los pasos del ayuntamiento de México. Tal fue el caso de la conjura de Valladolid, descubierta en 1809 y cuyos participantes fueron puestos en prisión.
En 1810, los conspiradores de Querétaro estuvieron a punto de correr la misma suerte pero, al verse descubiertos, optaron por tomar las armas el 16 de septiembre en compañía de los habitantes indígenas y campesinos del pueblo de Dolores (Guanajuato), convocados por el cura Miguel Hidalgo y Costilla. A partir de 1810, el movimiento independentista pasó por varias etapas, pues los sucesivos líderes fueron puestos en prisión o ejecutados por las fuerzas leales a España. Al principio se reivindicaba la soberanía de Fernando VII sobre España y sus colonias, pero los líderes asumieron después posturas más radicales, incluyendo cuestiones de orden social como la abolición de la esclavitud. José María Morelos y Pavón convocó a las provincias independentistas a conformar el Congreso de Anáhuac, que dotó al movimiento insurgente de un marco legal propio. Tras la derrota de Morelos, el movimiento se redujo a una guerra de guerrillas. Hacia 1820, sólo quedaban algunos núcleos rebeldes, sobre todo en la sierra Madre del Sur y en Veracruz.
La rehabilitación de la Constitución de Cádiz en 1820 alentó el cambio de postura de las élites novohispanas, que hasta ahí habían respaldado el dominio español. Al ver afectados sus intereses, los criollos monarquistas decidieron apoyar la independencia de Nueva España, para lo cual buscaron aliarse con la resistencia insurgente. Agustín de Iturbide dirigió el brazo militar de los conspiradores, y a principios de1821 pudo encontrarse con Vicente Guerrero. Ambos proclamaron el Plan de Iguala, que convocó a la unión de todas las facciones insurgentes y contó con el apoyo de la aristocracia y el clero de Nueva España. Finalmente, la independencia de México se consumó el 27 de septiembre de 1821. Tras esto, Nueva España se convirtió en el Imperio Mexicano, una efímera monarquía católica que dio paso a una república federal en 1823, entre conflictos internos y la separación de América Central. Después de algunos intentos de reconquista, incluyendo la expedición de Isidro Barradas en 1829, España reconoció la independencia de México en 1836, tras el fallecimiento del monarca Fernando VII.
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http://es.wikipedia.org/wiki/Independencia_de_M%C3%A9xicohttp://www.mexicodesconocido.com.mx/la-independencia-de-mexico-1810-1821.html
http://portal2.edomex.gob.mx/edomex/estado/historia/bicentenariodelaindependenciademexico/independenciademexico/index.htm
El Movimiento de Miguel Hidalgo
Cuando el Rey de España, Fernando VII, fue derrocado por el ejército francés y encarcelado en mayo de 1808, ocupó el trono un hermano de Napoleón, José Bonaparte. Estos hechos fueron después conocidos en América, provocando una enorme impresión, ya que nadie quería acabar en manos de los franceses, que por ese tiempo tenían una pésima fama. Las autoridades que en América representaban al Rey legítimo: Virreyes, Intendentes, Capitanes Generales, etcétera, creyeron oportuno aceptar los hechos consumados, pero algunos diferían de esa postura y empezaron a organizar conjuras en contra de dichas autoridades por su pasividad ante la crisis española.
Parte de una de esas conjuras en la Nueva España, fueron: don Miguel Hidalgo y Costilla, junto con Ignacio Allende, los hermanos Aldama, Josefa Ortiz y otros criollos ilustrados de la época. Descubiertos que fueron, ante el peligro de ser apresados, se enfrentaron al riesgo de iniciar una lucha armada abierta y general, para la cual no tenían dinero ni armas ni gente; ni siquiera un proyecto definido de acciones y metas a lograr.
¿Cómo alentar a los pueblos a seguir una Causa que desconocían o con la cual no se identificaban? De momento, pagándoles. Hidalgo ofreció bonificar un peso diario a quienes trajeran caballo, y cincuenta centavos a los de a pie; pero a muchos de estos iniciales insurgentes les quedaba claro que en la revuelta habría la posibilidad del saqueo. De igual modo, se procedió a liberar a los presos a cambio de su adhesión, y la decisión, también fatal, de apresar a los pobladores civiles de origen español. La salida de Dolores se fijó a las ocho de la mañana, pero no fue sino hasta las once cuando inició la marcha hacia San Miguel (hoy de Allende).
Un voluntarioso tumulto
¿Cuánta gente seguía a Hidalgo? Es difícil saberlo. Se han manejado cifras de todo tipo, pero debemos antes recordar que para esas fechas, en la Nueva España, no se llegaba a seis millones de habitantes, si bien El Bajío tenía una gran concentración poblacional. A San Miguel debieron haber llegado algunos centenares la tarde del mismo 16, y desde esa misma hora quedó claro por dónde iban las cosas: apresar civiles de origen español, saquear sus bienes, imponer préstamos con uso de la violencia y la intimidación.
¿Y la Causa? A juzgar por los testimonios tardíos que llegaron, había que defender al Rey Fernando, destronado por los franceses, y defender a la Religión, que corría el riesgo de ser perseguida si los franceses se adueñaban de América. Esta Causa exigía desconocer a las autoridades virreinales, cómplices de los franceses; pero, ¿por qué apresar a civiles sólo por el hecho de haber nacido en España? Todo se aclara si recordamos los resentimientos históricos que los criollos tenían en contra de los peninsulares, resentimientos de los cuales podían igualmente participar indios y castas
El Movimiento se volvió entonces confuso, y el tema de la Independencia quedaba de momento en segundo sitio; al parecer, el detonante de las luchas por la Independencia será una guerra entre gente de la misma raza pero que había nacido en distinto sitio.
El padre Calvillo
Los que conocen poco de Historia dicen que Pablo José Calvillo es “el único hidrocálido que la historia menciona como participante en el Movimiento que encabezó Miguel Hidalgo y que nos dio la Independencia”, toda vez que nació muchos años antes de que fuera creado el pequeño Territorio del Estado de Aguascalientes, si bien es cierto que vino al mundo en 1763, en el caserío de Calvillo, así llamado en homenaje a uno de sus parientes en grado colateral, que cedió la superficie del fundo legal del poblado, en el Valle de Huajúcar -no se confunda con el Municipio jalisciense de Huejúcar, del que Calvillo fue Vicario-, que hoy corresponde a aquella Entidad federativa, por entonces dependiente en lo civil de la Nueva Galicia, y en lo eclesiástico, de Guadalajara.
De genio bullicioso y carácter independiente, fue alumno del Seminario tapatío; le ordenó presbítero el Obispo don Juan Cruz Ruiz de Cabañas y Crespo en 1797, dándole estos destinos: Juchipila, Hacienda de San Jacinto, de Ojocaliente; Tepechitlán y Colotlán, residiendo en calidad de Vicario de este último curato en el pueblo de Huejúcar, cuyo territorio hoy corona el Estado de Jalisco. Por motivos de salud, residió temporalmente en la Ciudad de Aguascalientes, siendo removido en 1809 a Jesús María, donde supo de la insurrección del Cura de Dolores; y sirviéndose del repudio a la Casa de Borbón experimentado por los indios flecheros de las Compañías de La Frontera, de Colotlán, los ganó para la Causa de la Insurgencia, en especial al gobernador del barrio de Tlaxcala, el indio Marcos Escobedo. (Ahí, en esa población del Norte de Jalisco, radicaba un nutrido grupo de indígenas tlaxcaltecas).
Cristalizó la conjura en la casa que el Padre Calvillo tenía en Colotlán, una noche de fines de septiembre de 1810. Con él a la cabeza, dando a los conjurados una estampa guadalupana que pusieron en sus sombreros, y al grito de ‘¡Viva la Virgen de Guadalupe! ¡Viva la Independencia! y ¡Mueran los gachupines!’, los conjurados tomaron las Casas Reales y remitieron a Zacatecas a treinta peninsulares en calidad de rehenes.
Con cinco mil indios flecheros de San Luis de Colotlán, vecinos de los pueblos de Santiago Tlatelolco, Santa María de los Ángeles, Tlalcosahua y Huejúcar, ostentando el título de Mariscal de Campo que le concediera Hidalgo, Calvillo participó, el 17 de enero de 1811, en la Batalla del Puente de Calderón, funesta para su Causa, y aunque no sufrió bajas esa vez, la suerte le fue adversa al verse copado por las tropas de Pedro Celestino Negrete y del Cura Francisco de Álvarez cerca de Colotlán, donde pereció un tercio de su gente.
Atrincherado en la Sierra de Tayahua, sus achaques le orillaron a solicitar y obtener, en octubre de ese mismo año, el indulto de la jurisdicción civil y la dispensa de las irregularidades canónicas por parte de la autoridad eclesiástica. Murió en la Ciudad de Zacatecas, por causas naturales, rehabilitado en su ministerio y en plena comunión con la Iglesia, el 6 de abril de 1816.
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http://www.semanario.com.mx/ps/2009/09/el-movimiento-de-miguel-hidalgo/http://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_Hidalgo_y_Costilla
http://www.explorandomexico.com.mx/about-mexico/4/123/
MOVIMIENTO DE JOSE MARÍA MORELOS Y PAVÓN
El grito libertador movilizador de gente, dado por el iniciador don Miguel Hidalgo y Costilla, en el pueblo de Dolores, el inolvidable 16 de septiembre de 1810, tuvo grandes efectos en la gente mestiza de las tierras de Cuernavaca y Cuautla hasta 1811 cuando aparecieron los primeros brotes de rebelión, con los sucesos de Mapastlán que obligaron a don Francisco Ayala a unirse a la lucha de Morelos, quien visualizara tan inteligentemente la lucha por la Independencia y prueba de ello son sus Cartas de Sentimiento de la Nación Mexicana.
El seguimiento que tuvo Morelos, llegó a que el virrey Venegas determinara exterminarlo a toda costa, nombrando a Félix María Calleja, como general en jefe de la expedición realista. Las fuerzas de Morelos, que llegaban hasta Chalco, fueron replegadas hacia el sur conforme iban avanzando las tropas de Calleja, las cuales llegaron frente a Pazulco el 17 de febrero de 1812.
Don Víctor Bravo había estado fortificando a Cuautla semanas antes de la fecha en que llegó Morelos quien pensó en apoderarse de Puebla; pero ya con anterioridad se habían empezado a hacer concentraciones de víveres y fundición de cañones en la hacienda de Buena Vista.
Morelos entró a Cuautla junto con sus tropas el 7 de febrero, siendo Galeana quien precipitadamente construyó las trincheras y en todas las bocacalles instaló artillería. Morelos se organizó para defender a Cuautla, para lo cual contaba con cerca de 4 mil hombres al comienzo del ataque a la plaza el 19 de febrero, tenían armamento que se había arrebatado a los realistas.
A las 7 de la mañana con un asalto al convento de la plaza de San Diego, dio inicio el famoso Sitio de Cuautla, donde los sitiados se enfrentaron al hambre, la peste, la falta de agua, pero ni así amainaron su ímpetu por defender su causa que por fin el 2 de mayo y, después de enfrentar una lucha devastadora, Morelos y algunas de sus gentes salieron ilesos del Sitio y se dirigieron rumbo a Ocuituco, quedando Cuautla en poder de Calleja, este hecho marcó para el país una nueva etapa en la consecución de la guerra.
El 3 de noviembre de 1815, es preso en Texmalaca, Guerrero, el generalísimo José María Morelos y Pavón, trasladado primero a Tenango y después a Cuernavaca, donde estuvo preso en el Palacio de Cortés, donde en un pasillo aparece una inscripción en mármol que dice: "En este lugar estuvo preso los días 7, 8 y 9 de noviembre de 1815 el general don José María Morelos, caudillo héroe de la Patria, defensor integérrimo de la Independencia, y cuya sangre derramada en un patíbulo fecundó la santa causa de la libertad mexicana.
Cuando Agustín de Iturbide, salió a combatir a Vicente Guerrero, pasó con su ejército por Cuernavaca, el 18 de noviembre de 1820 y nuevamente ya de regreso, al frente del Ejército Trigarante, el 27 de septiembre de 1821, consumada la Independencia.
Se promulgó la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, el 4 de octubre y en su artículo 41 establece: La Nación Mexicana adopta para su gobierno la forma de República Representativa Popular Federal. Consecuencia directa del nuevo código en que predominó la idea de reconocer la soberanía de las nuevas entidades que formarían la Nación que fue la creación de los estados, formados por las provincias o intendencias establecidas por el virreinato, entre ellos el de México, al que pertenecieron las antiguas alcaldías mayores de Cuernavaca y Cuautla de Amilpas que convertidas en partidos, juntas formaron el Distrito de Cuernavaca (Morelos actualmente).
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http://www.mexicodesconocido.com.mx/bicentenario-de-la-independencia-jose-maria-morelos-y-pavon.html
MOVIMIENTO DE FRANCISCO JAVIER MINA
Ningún individuo está por encima de las condiciones generales y concretas de un periodo determinado de la historia, esto no quiere decir que su influencia no se condicionante, pero es incorrecto plantear que un solo individuo y su sola actitud y/o determinación cambia las cosas como a él le convenga, influye en cierto grado, pero tienen más que ver con las condiciones generales y concretas de la sociedad, tal y como lo dice J. Plejánov en El papel del individuo en la historia. “Los individuos ejercen, con frecuencia, una gran influencia en el destino de la sociedad, pero está influencia está determinada por la estructura interna de aquélla y por su relación con otras sociedades”.
La invasión napoleónica a España.
En 1808 Napoleón Bonaparte invadió España obligando a la familia real española a abdicar. Tanto en los territorios de ultramar como en la propia España se levantan a favor de Fernando VII, en la Nueva España se crean consejos que se ponen al frente del gobierno mientras se restituye al rey español, en España los habitantes se reúnen para defenderse de los invasores.
Es cerca de Pamplona donde surge la figura de Xavier Mina, para 1809 después de varios viajes dentro de territorio español Mina levanta el Cuerpo de voluntarios, que será conocido como el temible Corso Terrestre de Navarra al que se une su tío Francisco Espoz, que para noviembre contaba con 300 de infantería y 100 de caballería. Para 1810 había logrado vencer en reiteradas ocasiones a las tropas francesas con su guerrilla, sin embargo y a pesar de su pericia fue capturado ese mismo año y encarcelado cerca de Paris.
Ya preso Xavier Mina, su tío cambia su apellido a Mina y sigue asolando el territorio español con el Corzo. En prisión Xavier conoce al general republicano francés Víctor de La Horie, preso por oponerse y conspirar contra el emperador, quien enseñó a Mina qué era el liberalismo, los valores y virtudes republicanas, la importancia de la libertad y la justicia en las luchas de los hombres y el aprendizaje del arte militar.
Luego de las incursiones de Napoleón por toda Europa y en su aventura hacia Rusia es derrotado, por los rusos y los prusianos. Después de la toma de Paris en abril de 1814 ponen en libertad a todos los prisioneros. Al ser liberado Xavier retorna a Navarra en donde encuentra al Cuerpo de Voluntarios convertido en un verdadero batallón, con 11 mil hombres, de Infantería, Caballería y Artillería al mando su tío Francisco Espoz y Mina.
Al ser derrotado Napoleón, vuelve del exilio Fernando VII, y como todos, Xavier esperaba que éste jurara la Constitución de Cádiz, cosa que no hace sino por el contrario encarcela y asesina a todo aquel que esta a favor de ésta. Xavier sintiéndose traicionado, junto a su tío Espoz, prepara un levantamiento liberal en septiembre de 1814. Tras fracasar en su intento y siendo perseguido por quien antes defendió, se refugia en Francia y después se marcha a Inglaterra.
En Londres se había reunido una amplia colonia de refugiados hispanoamericanos, que venían en busca del apoyo británico a sus pretensiones de independencia, entre ellos Fray Servando y Teresa de Mier. La llegada de Mina constituyó un acontecimiento, pues Mier estaba buscando a un líder capacitado y decidido que estuviera dispuesto a dirigir la expedición que preparaba, para llevar un cuerpo de oficiales y especialistas a México, ofrecido al Congreso y a Morelos, que encuadraría a las masas campesinas y formaría las unidades de combate necesarias para asaltar la capital y proclamar la independencia.
La independencia en México.
Su llegada a México fue subsidiada por franceses, ingleses y españoles liberales, que veían en la independencia de México un aliciente para lograr un cambio verdadero en España, es decir, la reimplantación del liberalismo y el abandono del absolutismo que había regresado junto con Fernando VII. Sin embargo su llegada fue tardía pues ya había sido asesinado Morelos en 1815 y disuelto el Congreso de Apatzingán. Puesto que el periodo de organización y preparación de la Expedición duró desde julio 1815 a mayo de 1816. Además de que decidió viajar a Haití para entrevistarse con Bolívar. Perseguido por los espías del embajador español Luis de Onís, se concentró en Galveston y preparó el desembarco el 15 de abril de 1817 en Soto la Marina, Tamaulipas. Mina inicia su avance internanadose en la sierra de Tanchipa, pasando Horcasitas (Cd. González), El Abra, y Baltazar (hoy Antiguo Morelos) para internarse en el estado de San Luis Potosí.
En su incursión toma Valle del Maíz, Peotillos, Real de Pinos, se une a una partida insurgente y el 24 de junio entra en el Fuerte del Sombrero, defendido por el insurgente Pedro Moreno. Mientras tanto, en Soto la Marina los soldados que dejó fueron derrotados, siendo aprehendido, entre otros, el cura Mier. El 1 de agosto se presentó frente al Fuerte del Sombrero el mariscal Pascual Liñán con un poderoso ejército, sitiándolo. Los defensores del fuerte trataron de salir de él varias veces en busca de víveres, pero no lo consiguieron. Mina logró salir el 8 de agosto y fue en auxilio del Fuerte de los Remedios, donde el sacerdote José Antonio Torres hacía resistir a los realistas. El 24 de mayo empezó a avanzar hacia el interior del país para unirse a los insurgentes de Pedro Moreno en el Fuerte del Sombrero, al noreste de Guanajuato, con la idea de llegar al centro del país derrocar al virrey, jurar la Constitución de Cádiz y proclamar la independencia.
Se refugió con el coronel Pedro Moreno en el rancho de "El Venadito", donde fueron atacados el 27 de octubre de 1817, muriendo Moreno. Mina fue hecho prisionero y llevado ante el coronel absolutista Orrantia, que al día siguiente entra en Silao con Mina prisionero y la cabeza del coronel Moreno clavada en una lanza. Días después, Mina es llevado al destacamento de Pascual Liñán. El 11 de noviembre de 1817 fue conducido por un piquete a la cresta del Cerro del Bellaco o Cerro del Borrego, frente al fuerte de los Remedios, cerca de Pénjamo, donde fue fusilado por los soldados del Batallón de Zaragoza.
Si bien la participación de Xavier Mina en la lucha independentista en México fue sólo de algunos meses, fue de gran importancia ya que dio mucho trabajo a las fuerzas realistas y dio nuevos bríos a unos insurgentes desmoralizados hasta cierto punto por el asesinato de Morelos. Lamentablemente el triunfo de la independencia fue guiada por una línea reaccionaria y no con una liberal como pretendian muchos, incluidos Mina, quien era un convencido de la libertad y la igualdad, era un liberal es cierto, pero esa era la ideología de su época, era lo más avanzado hasta entonces, ahora el desarrollo del pensamiento a avanzado drásticamente, hace 200 años se lucho contra el absolutismo, actualmente se lucha contra el capitalismo, ahora la verdadera independencia en México vendrá únicamente con lucha del proletariado por el socialismo.
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MOVIMIENTO DE AGUSTÍN DE ITURBIDE
El 19 de julio de 1824 fue ejecutado en Tamaulipas Agustín de Iturbide, tan sólo tres años antes; el 27 de septiembre de 1821 aparecía ante el conjunto del país como el principal protagonista de la consumación de la independencia, luego de trescientos años de aparente inmovilismo, los acontecimientos sucedían con velocidad asombrosa, México se había independizado, se había proclamado un imperio y en unos meses había caído.
Tal vez uno de los ejemplos que demuestran que la historia no tiene nada que ver con la sucesión caótica de acontecimientos es la consumación de la independencia. Agustín de Iturbide, originario de Valladolid, hoy Morelia, era criollo conservador que nunca tuvo reparos en combatir la insurgencia desde sus inicios; combatió en el campo militar a Hidalgo, Morelos y López Rayón, como tal fue responsable de la ejecución de centenares de revolucionarios . Su feroz empecinamiento en contra de la independencia le valió el convertirse en jefe de operaciones en la zona del bajío en 1815 de la cual fue destituido por Félix María Calleja, merced al trato despótico y corrupto con que ejerció sus funciones.
No fue sino hasta 1920 que se le volvió a requerir para participar en el ejército realista. Viejos amigos suyos habían llegado a cargos políticas claves influyendo en el entonces virrey Apodaca, lo que le permitió a Iturbide regresar al mando del ejército realista en el sur del país.
En realidad los motivos que orillaban a la aristocracia criolla a volver a promover a Iturbide estaban fundados en los acontecimientos en España, donde un levantamiento popular había obligado al Rey Fernando VII a jurar la Constitución de Cádiz de 1812 aún a pesar de que el mismo Rey la había repudiado a la derrota de Napoleón en 1814.
Para los criollos conservadores, base del sostenimiento del dominio de la Corona española en suelo novohispano, era muy importante impedir que una constitución que ellos consideraban liberal pusiera en peligro sus privilegios económicos y sociales. Por estos motivos pretendieron colocar a Iturbide en una posición clave.
Pese a la extrema debilidad de las guerrillas dirigidas por Vicente Guerrero estas se defendieron con gran efectividad de la ofensiva dirigida en su contra por Iturbide, es altamente probable que la intención de Iturbide fuese aniquilar primero a Guerrero y después sobre la base del prestigio obtenido maniobrar para lograr una independencia perfectamente conservadora.
No quedando de otra, Iturbide invita a pactar a Guerrero el cual decide aceptar. El 24 de febrero se proclama el Plan de Iguala, que propone básicamente las ideas de independencia conservadora de la oligarquía criolla: monarquía, defensa de los privilegios del clero, mantenimiento del sistema de castas, etc.
La mayor parte de los guerrilleros insurgentes como Guadalupe Victoria, Nicolás Bravo o Vicente Guerrero eran básicamente liberales, por lo que la aceptación del Plan de Iguala era para ellos una concesión extrema, que como se vio después sólo postergó el enfrentamiento.
De parte del ejército realista se generó una división, una parte de los oficiales, entre ellos Antonio Bustamante y Antonio López de Santa Anna se suman al Plan de Iguala mientras que la mayoría se sostiene a favor de la Corona.
Lo que inclinó finalmente la balanza fue la nueva efervescencia popular que se desató ante la posibilidad real de un triunfo independentista. Rápidamente ciudad tras ciudad se sumó al Plan y para agosto prácticamente todo el norte y parte del centro del país estaban fuera del control de los realistas.
Juan O´Donojú, el nuevo Virrey determinó reconocer la independencia, pese a que poco después en España se declararan nulos los tratados que firmó con Iturbide. Con esto se consumó la independencia.
En el fondo nada estaba resuelto, los viejos criollos realistas ahora estaban en el poder y sustituían la corona de Fernando VII con la de Agustín de Iturbide, al que proclamaron emperador. En pocos meses los viejos insurgentes se volvieron rebelar y victima de sus propias contradicciones el remedo de imperio cayó en menos de un año.
Incluso sus viejos generales, Santa Anna y Bustamante, voltearon la espalda a Iturbide, con ello se convirtieron en los nuevos campeones de los conservadores los cuales lograron forzar a un nuevo pacto que desemboco en la constitución de 1824, otra transacción desventajosa para el movimiento liberal. Sería necesaria otra nueva revolución, la de Ayutla en 1854, la que romperá las trabas de la salida conservadora de la independencia. Mientras eso sucedía, los intentos conservadores por mantener el status quo llevaron a la dictadura de Santa Anna y la pérdida de la mitad del territorio nacional
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ALHONDIGA DE GRANADITAS
La situación de inestabilidad política derivada de la crisis política de 1808 tanto en México como en España, y la Conjura de Valladolid en 1809, permitió que las ideas liberales e independentistas surgieran en la población criolla. Hacia principios de1810, en Querétaro, el corregidor Miguel Domínguez y su esposa Josefa Ortiz de Domínguez organizaban una conjura en contra del gobierno virreinal, que había aceptado la autoridad napoleónica en España y sus dominios.
La respuesta del bando español no se hizo esperar. El arzobispo de México, Francisco Xavier de Lizana y Beaumont, quien perdonó a los conspiradores de Valladolid, fue relevado el 14 de septiembre por Francisco Xavier Venegas, participante en la Batalla de Bailén, quien gozaba de la confianza de los españoles por su dureza. De inmediato ordenó al intendente de Puebla Manuel Flon detener los brotes en su provincia. Manuel Abad y Queipo, obispo de Michoacán y otro amigo de Hidalgo, le excomulgó a él y a todos los insurgentes por medio de una bula del 27 de septiembre.
Hidalgo hizo caso omiso y prosiguió la lucha.4Tras el grito de Dolores, Hidalgo consiguió un total de 6000 hombres para iniciar su lucha. En pocos días entró sin resistencia aSan Miguel el Grande y Celaya, donde consiguió aún más fondos y soldados para su lucha. Al tomar Atotonilco, en la pradera del Bajío, Hidalgo tomó un estandarte de la Virgen de Guadalupe, símbolo religioso de los habitantes de Nueva España y que en el siglo XVI, tras su aparición en el Tepeyac, motivó la conversión al catolicismo de muchos indígenas. Esta imagen serviría de estandarte a Hidalgo en sus batallas, sería capturada en la batalla de el Puente de Calderón y llevada a España como trofeo; pero en 1910, en las fiestas del Centenario de la Independencia, le fue devuelta a México.
El 24 de septiembre, Allende tomó Salamanca, donde Hidalgo fue proclamado Capitán General de los Ejércitos de América y Allende teniente general. En esta ciudad hubo resistencia y un intento de saqueo, sofocado por Aldama. Al salir de Salamanca, Hidalgo ya contaba con cincuenta mil hombres para la lucha.
Hidalgo envió a Mariano Jiménez como emisario. Era un minero sin formación militar que pidió a Allende permiso para ingresar a las tropas; Allende se negó pero Hidalgo decidió enviarle en misión especial para intimidar a Riaño y solicitar la rendición de la ciudad de Guanajuato sin violencia.
Riaño nació en Líerganes, Santander, España y era un hombre de mar, pues participó en varios combates navales y llegó al rango de capitán de fragata. En 1786, al dictar Carlos III, las ordenanzas para el correcto funcionamiento de Nueva España, Riaño cambió su título por el de teniente general y en 1795 fue nombrado intendente de Guanajuato. Ahí hizo amistad con Hidalgo, párroco de Dolores y con Manuel Abad y Queipo, entonces gobernador de la diócesis de Michoacán. Al recibir la carta de Hidalgo se negó a aceptar la petición afirmando ser un soldado del rey de España y reconociendo como única autoridad al virrey Venegas. Al conocer la respuesta de su antiguo amigo, Hidalgo decidió iniciar el combate.
Allende, Aldama y Jiménez se dividieron en partes iguales para sitiar Guanajuato. Al principio no encontraron resistencia alguna; por el contrario recibieron apoyo en dinero y soldados. Algunos de sus informantes dieron datos sobre el estado militar de la fortaleza y el caudal resguardado allí. El combate dio inicio alrededor de las ocho de la mañana, al oírse los primeros disparos sobre la alhóndiga. Riaño ordenó al teniente Barceló, capitán de la guardia, subir al techo para enfrentar las posibles invasiones. El intendente, mientras tanto, permaneció en la planta baja resistiendo los asedios insurgentes. Barceló, desde las alturas, contraatacaba a base de bombas y disparos de rifle. Riaño veía que era imposible un triunfo de cualquier bando estando los realistas privados de cualquier movilidad, por lo que decidió salir junto a un puñado de hombres. Al darse cuenta uno de los jefes insurrectos de la presencia de Riaño, ordenó un ataque al jefe realista, que al intentar defenderse pereció. Los soldados que salieron con el intendente se retiraron llevando el cuerpo consigo.
Tras incendiar el umbral (reforzado con planchas de fierro) de la Alhóndiga, los rebeldes pudieron entrar en ella y se dieron a la masacre y el saqueo. Barceló y el hijo de Riaño, ambos comandantes realistas, fueron asesinados por la muchedumbre. También muchos españoles y criollos de alcurnia fueron despojados de sus pertenencias y sufrieron la muerte a manos de las multitudes. El saqueo de Guanajuato no se limitó únicamente a la Alhóndiga, sino que en los días siguientes se extendió a la ciudad y al área metropolitana. Hidalgo impidió que unos de sus soldados mancillaran el cuerpo de su amigo Riaño, y fue entonces que se dio cuenta del saqueo que vivía la ciudad. El 1 de octubre, las tropas insurgentes abandonaron Guanajuato.
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CONSUMACIÓN DE INDEPENDENCIA
La consumación de la Independencia de México tuvo lugar el 27 de septiembre de 1821, aunque se venía gestando desde mucho tiempo atrás..
En 1820 el coronel español Rafael del Riego se levantó en armas para obligar a Fernando VII a jurar la Constitución de Cádiz, suprimida por el rey en 1814. En Nueva España los clérigos y acaudalados vieron en la Carta Magna, jurada en Veracruz el 26 de mayo de 1820, un obstáculo para sus privilegios, así que decidieron promover la independencia. Un grupo de prominentes aristócratas dirigidos por Matías de Monteagudo se reunían en juntas secretas conocidas como Conspiración de la Profesa, por llamarse así el templo. Con la anuencia del virrey Juan Ruiz de Apodaca, los conspirados consiguieron que Agustín de Iturbide fuera nombrado general en jefe del Ejército del Sur, con el encargo de acabar con Vicente Guerrero y Pedro Ascencio.
Guerrero era el único jefe insurgente que realmente permanecía activo desde la muerte de Francisco Javier Mina en 1817. Intentó convencer a los jefes realistas José Gabriel de Armijo y Carlos Moya para formar un ejército libertador que depusiera a Apodaca para en su lugar nombrar a un virrey conciliador con el que fuera posible consumar la independencia, pero ambos se negaron.
Iturbide relegó a Armijo en septiembre∞ de 1820 y luego de varias derrotas comprendió que por la vía de las armas sería imposible vencer a Guerrero, por lo que le planteó la idea de unir fuerzas para establecer una nación independiente encabezada por Fernando VII u otro miembro de la realeza europea. El pacto entre ambos jefes se llevó a cabo el 10 de marzo de 1821 con el evento conocido como Abrazo de Acatempan. El 24 de febrero de ese año Iturbide dio a conocer el Plan de Iguala, con el que constituía el Ejército Trigarante, cuyas garantías eran independencia, religión y unión.
Durante poco más de seis meses el Ejército Trigarante recorrió el virreinato promoviendo sus ideales. Entre las escasas acciones bélicas de ese periodo se encuentran la toma deOaxaca, el 20 de julio de 1821 a manos de Antonio León, y la última batalla de la guerra, librada en Azcapotzalco. Iturbide dividió el país en zonas militares: la centro occidental, dirigida por Guerrero, Anastasio Bustamante y Pedro Celestino Negrete; la oriental, comandada por Nicolás Bravo y Antonio López de Santa Anna y la sur, bajo el mando de Antonio León.
Apodaca fue depuesto por los militares de la Ciudad de México, quienes en su lugar nombraron a Francisco Novella. Las Cortes en España también decidieron remover a Apodaca, pero su sustituto designado fue el masón liberal Juan O'Donojú, con quien Iturbide pudo llegar a un acuerdo con los Tratados de Córdoba.
Finalmente, el 27 de septiembre de 1821 el Ejército Trigarante entró a la ciudad de México, después de 11 años y 11 días de lucha y más de tres siglos de dominio español.
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